Wounded Knee
Catorce años
después de la derrota de Custer, en Little Big Horn, la situación de
los indios había empeorado notablemente. El alcoholismo, la viruela
–que llegó a las reservas en forma de mantas infectadas, suministradas
por el Ejército- y la falta de alimentos, causaban incontables bajas
entre la población india.
Toro Sentado (Tatanka
Yotanka), fue asesinado el 15 de Diciembre de
1890,
en su cabaña de la
reserva de Standing Rock (Dakota del sur), a manos de la misma policía
india. Caballo Loco (Tashunca Witco), había sido también
asesinado un 5 de Septiembre de 1877, en Fort Robinson (Nebraska), en
circunstancias aun no del todo claras y Gerónimo, el legendario apache
chiricaua, que se había convertido en atracción de feria, moría una
noche, años más tarde, al caer de su caballo, al parecer, en medio de
una descomunal borrachera.
Tras la muerte
de Toro Sentado, Gran Pié, uno de los líderes lakota, anciano y
enfermo de pulmonía, partía de Cherry Creek , en Dakota del Sur,
conduciendo una partida de 350 miembros, principalmente mujeres y
niños, con la intención de dirigirse, atravesando el inhóspito
territorio de las Badlands, a la reserva de Pine Ridge, buscando el
amparo del jefe Nube Roja (Ma hpi ya' ni ta)
Cerca de
Porcupine Creek, toparon con tropas del 7º y 8º de Caballería, que
proporcionaron cierta ayuda al grupo e incluso Gran Pié, recibió
cuidados por parte del médico del regimiento.
Acampados
cerca de Wounded Knee, al amanecer del día 29 de Diciembre de 1890,
los indios fueron cacheados, despojados de su rifles –sólo se
encontraron dos- y armas blancas y se les anunció la intención de
trasladarlos a una prisión, en Omaha.
Nadie sabe
exactamente de donde partió el primer tiro, pero, en un instante, los
soldados empezaron a disparar sobre el grupo a gritos de “Recordad
Little Bighorn!!”.
Luego, fueron
los cañones los que dejaron escuchar su voz, destrozando lo que
quedaba del campamento indio, incluyendo el carromato de Gran Pié, que
desde el encuentro con la caballería había izado una enseña blanca.
Tres días más
tarde, los 300 cadáveres, entre los que se encontraba el de Gran Pié,
fueron enterrados, congelados a causa de las bajísimas temperaturas,
en una fosa común. Los 50 supervivientes, malheridos, fueron
conducidos la Misión de Pine Ridge, donde, en un lugar destacado
colgaba el rótulo “Paz en la tierra a todos los hombres de buena
voluntad”. La masacre del
arroyo de Wounded Knee, conocido por los indios como Cankpe Opi
Wakpala, había concluido.
Hace unos
años, una campaña a través de Internet, pidió que se retiraran las
medallas al valor, concedidas a los 20 oficiales que dirigieron la
supuesta “batalla”.
Indian Henry
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